Reforma Laboral

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Este asunto de la reforma laboral no es nada nuevo, ya Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo quisieron imponerla. La organización independiente de los trabajadores, no los diputados, logró frustrar sus intenciones neoliberales. Ahora, el gobierno blanquiazul vuelve a la carga, el flamante Secretario de Trabajo del gobierno empresarial, Carlos Abascal pretende imponer la contrarreforma laboral. Ninguno de los tres intentos por desregular las relaciones laborales es distinto entre sí, todos han sido bendecidos desde los organismo financieros internacionales. Necesitan hacer de México un paraíso laboral para las grandes empresas trasnacionales.

Ya se debate en el poder legislativo cuál es la mejor propuesta para reformar la Ley Federal del Trabajo, ìen lo oscuritoî se ponen de acuerdo, eso sí a espaldas de los trabajadores, los principales actores políticos del país, los partidos políticos grandes, el ejecutivo, los señores diputados y senadores y los organismos empresariales. Sea cual sea la propuesta final, es seguro que ninguna beneficiará a los directamente afectados: los trabajadores de la ciudad y el campo. El debate es, más o menos flexibilidad y productividad, es decir, acrecentar aún más la explotación con salarios pírricos.

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ÝEl Proyecto de reforma Fox-Abascal bajo la supervisión de BM

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ÝEn mayo de 2001 el Banco Mundial presentó sus recomendaciones a través del estudio ìMéxico: un programa de desarrollo integral para la nueva eraî, en el plantea las reformas estructurales que es necesario implantar para facilitar la inversión trasnacional en nuestro país. Con respecto a la legislación laboral el BM dice: ì¿Qué se debe hacer? Es necesario eliminar el sistema actual de pagos por despido, negociación colectiva y contratos obligatorios para la industria (contrato ley), el ingreso obligatorio a sindicatos, la repartición obligatoria de utilidades, restricciones a los contratos temporales, de plazo fijo y aprendizaje, los requisitos de promociones basados en antigüedad, programas de capacitación proporcionados por las empresas.î

Bajo estas premisas de los organismos financieros internacionales; Carlos Abascal organizó la Mesa de Decisiones para la Modernización de la Ley Federal del Trabajo, con la participación de representantes del gobierno, patrones y el sector obrero por medio del Congreso del Trabajo y la Unión Nacional de Trabajadores. Al final no hubo acuerdo y el proyecto Abascal sólo fue firmado por el sector empresarial y el Congreso del Trabajo. Con el desconocimiento total de las amplias bases de trabajadores pretenden imponer una reforma que a todas luces es un retroceso a las conquistas que por décadas han venido ganando los trabajadores con sus luchas. En los hechos, la contrarreforma laboral Abascal ya se viene aplicando a sectores productivos del país, tal como se han implementado cambios en otros sectores donde se han rechazado las reformas. Por ejemplo: hoy son contratados por hora la inmensa mayoría de los trabajadores de los establecimientos de comida rápida y de servicios, sin posibilidades de acceder a prestaciones sociales establecidas en la Ley Federal del Trabajo. O son violados los contratos colectivos de trabajo, con la complicidad del dirigente sindicales, para contratar personal de servicios sin las prestaciones contractuales, aun cuando les asista la materia de trabajo.

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ÝExperiencias amargas

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ÝEn el contexto internacional las experiencias de los trabajadores de Latinoamérica en donde se han implementado reformas laborales, como parte del paquete neoliberal, han sido en todos los casos amargas. En Argentina, Colombia, Brasil; Perú y un largo etcétera, las promesas de mejoras en las condiciones de vida del pueblo trabajador resultaron falsas. Antes bien, se rompió la estabilidad en el empleo, se creó el principio de ìlibre voluntad de las partesî, la ley laboral dejó de ser protectora del trabajo. En lugar de aumentar el empleo con estas medidas, como se prometió, arrojó a las garras del desempleo a millones de trabajadores, los que lo conservaron vieron caer sus ingresos y prestaciones drásticamente.

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